El Clan del Golfo: Una Nueva Amenaza en la Lucha Contra el Narcotráfico
El impacto del Clan del Golfo, también conocido como el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), se siente cada vez más fuerte en América Latina. Designados como organización terrorista extranjera por el Departamento de Estado de EE.UU., esta agrupación criminal se ha convertido en un actor central en el narcotráfico y el crimen organizado en Colombia. Este artículo explorará el origen del EGC, su estructura, liderazgo y el contexto actual de sus negociaciones con el gobierno colombiano.
¿Qué es el Clan del Golfo?
El Ejército Gaitanista de Colombia, surgido de los conflictos paramilitares de los años 90, se ha consolidado como el grupo más poderoso en el país. Se estima que tiene alrededor de 9.000 miembros, y aunque algunos de ellos actúan como una milicia armada, otros forman redes de apoyo cruciales para sus operaciones ilegales.
El Origen del EGC
La región del Urabá, colindante con Panamá y el Caribe, fue en su momento un campo de batalla entre guerrillas y grupos paramilitares. Desde el surgimiento de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), exmiembros de diversas facciones se unieron bajo el nombre de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, que evolucionaron hacia el EGC.
Dominio Territorial
Una investigación de la Fundación Pares indica que el EGC tiene presencia en 302 de los aproximadamente 1.100 municipios de Colombia. Su capacidad para extorsionar y controlar el tráfico de drogas y la minería ilegal es notable, lo que les ha permitido solidificarse en el subsuelo criminal del país.
El Liderazgo del Clan
El control del EGC fue ejercido durante años por los hermanos Úsuga, siendo Dairo Antonio (Otoniel) el líder más conocido. Tras su captura y extradición en 2021, el escenario del liderazgo ha cambiado, con nuevos nombres tomando protagonismo, como Jesús Ávila, apodado “Chiquito Malo”.
Crecimiento Reciente
El modelo operativa del EGC se basa en acuerdos tanto con grupos locales legales como ilegales. Esta flexibilidad les ha permitido expandir su control en áreas como Bajo Cauca y Córdoba sin recurrir a confrontaciones abiertas, aprovechando vacíos de poder dejado por el Estado colombiano.
Negociaciones con el Gobierno de Petro
La administración de Gustavo Petro ha abierto un canal de diálogo con el EGC como parte de su estrategia de “paz total”. Sin embargo, las críticas no se han hecho esperar, ya que muchos cuestionan la viabilidad de que un grupo considerado criminal se desarme y abandone sus fuentes de ingresos ilegales.
Desafíos Actuales
Con negociaciones en marcha, la presión de EE.UU. y las operaciones contra el narcotráfico presentan un escenario complejo. Trump ha señalado que las acciones podrían extenderse a Colombia, lo que ha generado preocupaciones entre el gobierno de Petro sobre la soberanía nacional.
Como resultado, la lucha contra el narcotráfico en Colombia continúa en un estado de incertidumbre, y muchos se preguntan si el EGC será capaz de cambiar su naturaleza criminal y contribuir a una paz duradera.
Conclusión
El Clan del Golfo representa un desafío significativo no solo para Colombia, sino también para toda América Latina, donde el narcotráfico y el crimen organizado siguen siendo problemas persistentes. La interacción entre el gobierno colombiano y este grupo criminal será crucial para la construcción de un futuro pacífico en la región.
Aspectos Clave
- El EGC ha sido designado como organización terrorista extranjera por EE.UU.
- El grupo tiene control en 302 municipios de Colombia y se involucra en múltiples actividades ilegales.
- Las negociaciones con el gobierno de Petro plantean serias dudas respecto a su efectividad.
- El contexto internacional y las acciones de EE.UU. complican la situación para el EGC y el proceso de paz en Colombia.

