Culiacán atraviesa su periodo más crítico, derivado no solo de las pugnas internas entre células del narcotráfico, sino por una profunda crisis de legitimidad en sus cuerpos de seguridad. Pese al despliegue masivo del Ejército y la Guardia Nacional, la violencia persiste, lo que ha llevado a la ciudadanía a cuestionar la efectividad oficial. Recientes filtraciones y evidencias videográficas apuntan hacia una red de corrupción en la Policía Estatal Preventiva (PEP).
Hostilidad oficial contra la libertad de expresión
El clima de tensión escaló tras la difusión de un video —atribuido a Proceso y Timenews Sinaloa— donde se observa a un oficial de la Policía Estatal apuntando su arma reglamentaria contra un reportero. El periodista, quien documentaba un evento violento, fue amedrentado de forma directa. Según el gremio, este tipo de agresiones a la prensa no son casos aislados, sino un mecanismo sistemático para evitar que la realidad de los operativos sea de dominio público. La sospecha de que algunos agentes funcionan como “vigilantes” de intereses criminales es cada vez más sólida.
Revelaciones de sobornos y el factor de las redes sociales
La desconfianza institucional se agudizó tras las declaraciones de una “influencer” de contenido exclusivo, quien confesó haber operado como nexo para una organización delictiva, asegurando que facilitó el pago de sobornos a múltiples patrullas estatales. Lo que podría parecer un escándalo mediático es hoy una realidad palpable para los sinaloenses: los delitos de alto impacto ocurren a escasos metros de los patrullajes. Reportes de inteligencia sugieren que la facción de “Los Mayos” ha infiltrado estas estructuras para garantizar su movilidad en la capital.
Un panorama de desolación y silencio
Culiacán se encamina a ser una ciudad fantasma; los negocios bajan sus cortinas temprano y la vida social se ha extinguido. Esta atmósfera de hostilidad no es casual; expertos señalan que el acoso a los medios es una estrategia para ocultar la complicidad entre autoridades y el crimen organizado.
Fuentes: Proceso, El Universal (Héctor de Mauleón), Timenews Sinaloa, Reportes de Redes Sociales.

