Crisis sanitaria en Cuba: La amenaza de los arbovirus
La situación de salud en Cuba está marcada por la grave crisis que enfrenta su población, sumida en la escasez de alimentos, medicinas y electricidad. En medio de este contexto crítico, los cubanos temen un “virus” que se manifiesta en síntomas devastadores, como fiebre alta, sarpullidos, vómitos y dolor en las articulaciones. Este fenómeno es, en realidad, la propagación simultánea de tres arbovirus: dengue, chikungunya y oropouche, acompañados de otros virus respiratorios, como el de la COVID-19. Este artículo explora las implicaciones y testimonios sobre la situación actual en la isla.
La realidad en Cuba frente al “virus”
Los relatos que surgen de diversas áreas de Cuba describen a la población febril y adolorida, con pocas esperanzas de alivio. “Matanzas parece hoy una ciudad de zombis… así andamos, doblados, adoloridos. Basta salir y mirar”, expresa la periodista Yirmara Torres Hernández en redes sociales.
Impacto en el sistema sanitario
Las autoridades han reconocido al menos 47 muertes atribuidas a arbovirus, aunque muchos expertos creen que la cifra podría ser mucho más alta. La escasez de medicamentos y un sistema sanitario colapsado dificultan aún más la situación. Los hospitales carecen de insumos básicos y muchos optan por la automedicación en casa para evitar la ineficiencia de los centros médicos.
Testimonios de los afectados
BBC Mundo ha recopilado testimonios de cubanos que han enfrentado diversos síntomas del virus. Hansel, un ingeniero de 31 años, narra su dolorosa experiencia: “Sentí un dolor intenso en la rodilla y, al día siguiente, los síntomas empeoraron. Pasé días con fiebre alta y un sarpullido que cubrió mi cuerpo”.
Otro caso es el de Silvia (nombre ficticio), quien reporta que su madre y su abuela, en la provincia de Pinar del Río, padecen síntomas similares, incapacitantes y sin un diagnóstico claro, debido a su negativa a visitar hospitales colapsados.
Condiciones críticas en los hospitales
La situación en los hospitales se describe como alarmante. “Lo que se vive es precario”, asevera Silvia, quien afirma que en los centros de salud no hay suficientes recursos para brindar un diagnóstico adecuado o tratamientos. Muchos prefieren quedarse en casa, a pesar de que esto complica la obtención de datos sobre contagios reales.
La salud, en desigualdad
El sistema de salud cubano, a pesar de ser considerado una “potencia médica” en el pasado, enfrenta su peor crisis en décadas. Las condiciones actuales han llevado a una masiva emigración de profesionales de la salud, quedando los hospitales desabastecidos y con una gran carga de trabajo para el personal restante, quienes luchan bajo condiciones económicas extremas.
Medidas ante la crisis
Las autoridades han intentado implementar medidas para controlar la propagación de estos virus, incluyendo campañas de fumigación. Sin embargo, factores como la falta de electricidad y problemas de saneamiento han complicado estos esfuerzos, favoreciendo la proliferación de mosquitos, vectores de enfermedades.
Cuando la higiene es un lujo
El testimonio de Hansel resalta la difícil convivencia con los mosquitos: “Si no puedes usar ventiladores, entran y te pican”. Esta precariedad también se refleja en la acumulación de basura, que se convierte en un foco de insalubridad y contagio.
Secuelas y preocupaciones
El impacto de los arbovirus no termina con la recuperación; muchos afectados siguen sufriendo dolores y secuelas tras la enfermedad. “Me cuesta abrir frascos, los hombros me duelen”, comenta Hansel, subrayando la incomodidad persistente que sufren muchos cubanos meses después de haberse curado.
Conclusión
La crisis sanitaria en Cuba debe ser atendida con urgencia. La combinación de factores como la escasez de recursos, la falta de diagnósticos y las condiciones higiénicas deficientes han permitido que los arbovirus se propaguen sin control. Es fundamental que se tomen medidas concretas para salvaguardar la salud de la población y enfrentar con eficacia esta crisis.
Resumen de puntos clave
- Los cubanos enfrentan una grave crisis sanitaria provocada por la proliferación de arbovirus.
- La falta de recursos en hospitales impide un diagnóstico seguro y tratamiento adecuado.
- Testimonios reflejan el sufrimiento y las secuelas de quienes han padecido estas enfermedades.
- Es urgente que se implementen medidas sanitarias efectivas para controlar la propagación.

