EE.UU. e Israel atacan a Irán: ¿qué papel juegan Rusia y China, sus aliados?

EE.UU. e Israel atacan a Irán: ¿qué papel juegan Rusia y China, sus aliados?

Las Relaciones de Rusia y China con Irán en Medio de la Agresión de EE.UU. e Israel

Las relaciones diplomáticas, comerciales y militares de Rusia y China con Irán se encuentran bajo el escrutinio mundial tras la reciente ofensiva de Estados Unidos e Israel contra la nación islámica. Este artículo examina hasta qué punto están dispuestos estos dos países a respaldar a Irán en este contexto de creciente tensión.

Reacción de Moscú ante la Agresión

La respuesta de Rusia a los ataques fue ruidosa pero matizada, reflejando su indignación y solidarizándose con Teherán, aunque sin tomar medidas que pudieran implicar un enfrentamiento directo. Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, expresó su “profunda decepción” por la escalada del conflicto, a pesar de los intentos de diálogo entre Washington y Teherán.

El presidente Vladimir Putin también envió condolencias a su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, calificando el hecho como una “violación cínica de la moralidad humana y el derecho internacional”. Por su parte, el Ministerio de Exteriores ruso condenó lo que consideró asesinatos políticos.

La Postura de China

China, por su parte, se manifestó enérgicamente contra la muerte del ayatolá Jamenei. Históricamente, Pekín ha sido reacio a las políticas estadounidenses de cambio de régimen, y, en este sentido, la relación entre China e Irán se fundamenta en una asociación económica benéfica para ambos, siendo China el mayor socio comercial de Irán y su principal comprador de petróleo.

El Cálculo Estratégico de Rusia

Cuando se le preguntó si Moscú aún confía en Washington, Peskov afirmó que Rusia únicamente confía en sí misma y en sus propios intereses. Esto explica por qué el respaldo de Rusia a Irán se manifiesta principalmente en declaraciones, a pesar de que Irán se ha convertido en uno de los aliados más cercanos de Moscú desde la invasión de Ucrania. Teherán ha suministrado drones y ha colaborado en la elaboración de estrategias para evadir las sanciones occidentales.

Irán también se alinea con la visión del Kremlin de un orden multipolar, donde se priorizan los derechos del estado sobre los derechos humanos. La caída de un régimen como el iraní podría desestabilizar este modelo.

La Participación Moderada de Rusia

A pesar de la proximidad estratégica, el Kremlin ha mostrado que no arriesgará mucho por sus aliados en situaciones de conflicto. Su compromiso con Irán a través del tratado de asociación estratégica firmado en enero de 2025 no equivale a un pacto de defensa mutua. Aunque ambas naciones acordaron intercambiar información y realizar ejercicios conjuntos, no se comprometen a protegerse mutuamente en un caso de agresión.

El Rol Económico de China

A pesar de las severas sanciones de EE.UU. contra Irán, China ha continuado como un bastión económico para Teherán, adquiriendo grandes cantidades de petróleo mediante métodos que evaden estas sanciones. En 2025, se estimó que más del 80% del petróleo exportado por Irán fue comprado por China, lo que ha permitido a Irán estabilizar su economía y financiar su defensa.

Un acuerdo estratégico de 25 años firmado en 2021 ha reforzado esta conexión, con promesas de invertir cientos de miles de millones en infraestructura y telecomunicaciones en Irán. Además, China ha actuado como un escudo diplomático para Irán en la ONU, utilizando su derecho de veto para suavizar resoluciones en su contra.

La Estrategia a Largo Plazo de Pekín

La estrategia de China en medio de las tensiones entre Irán y sus adversarios ha sido actuar como un soporte diplomático, abogando por la calma y criticando la “interferencia externa”. Un régimen pro-Occidente en Irán representaría una preocupación geopolítica significativa para China, puesto que Irán juega un papel crucial en el equilibrio de poder en la región.

Finalmente, sin una invasión directa por parte de EE.UU. e Israel, las estructuras políticas y militares de Irán podrían mantenerse. Pekín, a su manera, planea a largo plazo, buscando la mejor manera de relacionarse con el futuro líder de Irán mientras que Rusia explorará sus propios intereses.

Conclusión

Las relaciones entre Rusia, China e Irán continúan siendo complejas, marcadas por intereses estratégicos y económicos. Aunque ofrecen respaldo verbal, los limitados compromisos concretos de Rusia y la sólida relación económica de China son señales de un entramado geopolítico en evolución en el Medio Oriente.

Resumen de Puntos Clave

  • Rusia y China mantienen lazos estrechos con Irán, pero su apoyo se limita mayormente a la retórica.
  • El Kremlin expresa indignación por los ataques, pero evita un enfrentamiento directo.
  • China es el principal comprador de petróleo de Irán, ayudando a estabilizar su economía.
  • Un cambio de régimen en Irán sería un revés significativo para los intereses de Pekín en la región.

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